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¡Seguro qué ahora puedes apagar la vela!

Materiales
- Vela
- Botella
- Aire de nuestros pulmones

Procederemos
Colocamos una vela ardiendo a unos 15 cm de una botella y situaremos nuestra boca en línea recta con la vela y botella, de forma que la botella esté justo en el centro, a unos 15 cm también, aproximadamente, de la boca. Soplaremos en dirección a la vela y  ¿Qué ocurre?
El resultado obtenido es...
La llama se apagará, pese a que la botella obstaculizaba el paso directo del aire.

Explicación
Efectivamente la botella ha desviado las corrientes de aire que salieron de nuestra boca. En la parte posterior a la botella las corrientes se han vuelto a “reunir” y consiguen apagar la llama. La forma aerodinámica de la botella propicia que las corrientes laminares de aire se agrupen.

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